Este blog es realizado por estudiantes de Grado de Enfermería de la Facultad de Enfermería de Albacete y está dedicado a la asignatura de Médico-Quirúrgica.
En este blog iremos plasmando todos los trabajos y progresos realizados durante el curso, esperamos que os guste y os sea muy útil.

Componentes del grupo:


-Sacramentos Martínez Morcillo
-Nieves Moratalla Escribano
-Gema Pérez López
-Rosa M. Roldán Belmonte
-Indalencio Miguel Sánchez Onrubia
-Rosabel Soriano Alcahut



“La enfermería es un arte, y si se pretende que sea arte, requiere una devoción tan exclusiva, una preparación tan dura, como el trabajo de un pintor o escultor, pero… ¿cómo puede compararse la tela muerta o el frío mármol con el tener que trabajar con el cuerpo vivo, el templo del Espíritu de Dios? La enfermería es una de las Bellas Artes, casi diría, la más bella de las Artes” (Florence Nightingale; 1820-1919)

El legado de Florence Nightingale, la dama de la lámpara, ha trascendido más allá de lo que ella hubiera imaginado y es una de las figuras más recordadas y respetadas de la historia de la enfermería.
Mostrando entradas con la etiqueta B. Rosabel Soriano Alcahut. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta B. Rosabel Soriano Alcahut. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de noviembre de 2011

Bibliografía 8. VIH. Rosabel Soriano Alcahut. 21/11/2011

García-Lechuz JM, Cisterna R, Lozano R. El síndrome de la inmunodeficiencia adquirida: Implicaciones médico-quirúrgicas en la atención del paciente infectado por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). En: Navarro M. Aspectos inmunológicos de la cirugía. 1 ed. Zaragoza: Prensas Universitarias de Zaragoza; 1997: 333-355.

He elegido este libro porque explica ampliamente la manera en que un organismo humano hace frente al VIH mediante la respuesta inmunitaria humoral.

Respuesta inmune humoral frente al VIH.

La producción de anticuerpos neutralizantes frente al VIH es una forma de respuesta del huésped ante la infección. Las proteínas virales contra las que primariamente se producen anticuerpos son las de la envuelta gp120 y la porción externa de la gp41. La mayoría de los trabajos coinciden en señalar la existencia de seis regiones de la envuelta del virus sobre las que se dirigen los anticuerpos neutralizantes.

Los anticuerpos (IgG1) frente a las proteínas de la envuelta gp120, gp41 del virus inducen fenómenos de citotoxicidad celular dependiente de anticuerpo (CCDA). Este fenómeno termina con la muerte de la célula recubierta de complejos antígeno-anticuerpo, reconocida por células NK y otras células macrofágicas y PMNs fundamentalmente. En principio, esta CCDA es crucial en el período precoz tras la infección para eliminar células infectadas o a punto de ser infectadas. La inducción de fenómenos de CCDA mediante vacunas es un objetivo inmediato y la razón para indicar la inmunización pasiva con anticuerpos anti-proteínas de cubierta del VIH en individuos recién expuestos o en contacto con el virus o en madres infectadas previamente al parto. Sin embargo, se ha demostrado que cepas de VIH neutralizadas con anticuerpos pueden mutar y hacerse resistentes o potenciarse a través de los mismos anticuerpos. Y que la inmunización de sujetos con una cepa viral particular induciría anticuerpos neutralizantes para esa cepa pero, anticuerpos facilitadores de infección por otras cepas diferentes en otras partes del mundo. Es muy difícil discernir qué regiones de la envuelta inducirán anticuerpos neutralizantes sin anticuerpos facilitadores (favorecen la infección por medio del C o receptor Fc)




jueves, 10 de noviembre de 2011

Bibliografía 7. Quemaduras. Rosabel Soriano Alcahut. 14/11/2011

Camacho F. Quemaduras. Congelaciones. Criodermatosis. En: Serrano S. Dermatología. 1ª ed.. México: McGraw-Hill Interamericana; 1992. p. 629-631


He elegido este libro porque habla extensamente sobre los tipos de quemaduras dependiendo de su profundidad.

Entendemos por quemadura la destrucción de los tejidos, producto de la actuación del calor en forma de energía radiante (explosiones, fuego, líquidos en ebullición, frío, energía solar, nuclear, radiaciones ionizantes, etc.), las llamadas quemaduras físicas. También se clasifican en quemaduras químicas las producidas por ácidos y álcalis, y mixtas, como las causadas por electricidad, que suman acciones electrolíticas, electroquímicas y térmicas.

CLASIFICACIÓN DE LAS QUEMADURAS SEGÚN SU PROFUNDIDAD

Las quemaduras se clasifican, según profundidad, en 1º grado o epidérmicas, 2º grado o dérmicas y 3º grado o de espesor total. Entendemos por primer grado o epidérmicas aquellas que, por la actuación de un calor de escasa intensidad o durante poco tiempo, sólo producen discreta vasodilatación que conduce a eritema y dolor. Las quemadas de segundo grado se clasifican en superficiales o profundas; las de segundo grado superficiales son aquellas que, al haber estado actuando el agente durante más tiempo o con mayor intensidad, provoca salida de plasma desde los vasos de dermis superficial, lo que conlleva el despegamiento dermoepidérmico con presencia de ampollas tensas y dolor. Si actúa aún con mayor intensidad el agente, determina las de segundo grado profundas, que causan salida de plasma desde los vasos de otros plexos y además fenómenos degenerativos en las células epiteliales y porciones superiores de la dermis; ello condiciona que, si surgen ampollas, al estar constituidas por un techo degenerado, se rompan inmediatamente y que, al destruirse ramas nerviosas de dermis superior, presente zonas desnudas por rotura de ampollas e hipoestesia.
En las de tercer grado, la actuación del agente ha sido tan intensa que causa destrucción de tejidos, al menos hasta hipodermis, y nervios y, en consecuencia, habrá escara y anestesia. La quemadura alcanza la dermis reticular o hipodermis donde se localiza el bulbo piloso, y los pelos que existan en esta zona se extraerán sin resistencia a la simple tracción.
Para algunos autores debería hablarse también de un cuarto grado, en el que se produciría la destrucción de músculos, tendones y hasta huesos y órganos nobles; sería la carbonización.





sábado, 5 de noviembre de 2011

Bibliografía 6. Valoración Dermatológica; Melanoma Maligno. Rosabel Soriano Alcahut. 7/11/2011

Sudy E. Melanoma maligno. En: Herane MI, Urbina F. Dermatología II. 1ª ed.. Santiago, Chile: Publicaciones Técnicas Mediterráneo Ltda.; 2001. p. 107-110


He elegido este libro porque es exclusivo de afecciones dermatológicas.


Es un tumor maligno originado de los melanocitos epidérmicos, de un nevo preexistente congénito o adquirido y mucho más raramente de un nevo azul o un nevo de ota. La mayoría de los melanomas malignos se desarrollan de novo en una piel sin lesiones previas, mientras que sólo un 20% de ellos se encuentra asociado hispatológicamente con un nevo preexistente.

Lesiones precursoras de melanoma maligno

Existen lesiones precursoras de melanoma maligno como los nevo congénitos y adquiridos y los nevos con atipias o displásicos. El riesgo de desarrollar un MM a partir de un nevo congénito varía según el tamaño de este.
El nevo displásico, actualmente nevo atípico, es una lesión considerada como un factor de riesgo para el desarrollo de MM. Sus características se resumen en la regla del ABCD: Asimetría, Bordes irregulares, Color con variaciones, Diámetro superior a 6 milímetros. Sin embargo, estas características no siempre están bien desarrolladas, no están presentes simultáneamente o bien pueden parecer lesiones benignas. Aunque la gran mayoría de los nevos son benignos, cualquier cambio brusco de tamaño, superficie, forma o color de un nevo debe plantear sospechas al especialista. La presencia de dolor o prurito no siempre son indicadoras de malignidad y pueden deberse a inflamación postraumática o a infección del nevo.

Subtipos de melanomas malignos

Existen 4 tipos principales de MM basados en diferencias existentes en tanto a su comportamiento biológico y epidemiología:


  • MM de extensión superficial: Afecta principalmente a individuos jóvenes y de mediana edad, localizándose generalmente en el tronco de los hombres y en las piernas de las mujeres. Se asocia con frecuencia a lesiones névicas precursoras y a exposiciones solares intermitentes.

  • MM sobre léntigo maligno: Se localiza exclusivamente en las zonas descubiertas, predominando en la cara y en el cuello, apareciendo en forma de una placa pigmentada de larga evolución, preferentemente en individuos de edades avanzadas.

  • MM lentiginoso acral : Se localiza en palmas, plantas, lecho ungueal y mucosas. Se caracteriza por la aparición de nódulos y metástasis rápida.

  • MM nodular: Es la forma de peor pronóstico por su rápido crecimiento vertical. Se desarrolla en pocos meses y puede ulcerarse y sangrar.







miércoles, 2 de noviembre de 2011

Bibliografía 5. Cuidados paliativos. Rosabel Soriano Alcahut. 02/11/2011

Albuquerque Medina E, Bleda Pérez M, Mena Maiques M, Ruiz Doménech C. El paciente terminal. En: de la Fuente Ramos M. Enfermería Médico-Quirúrgica. Vol. 1. 2ªed..España: DAE; 2001. p. 218-219

El motivo por el cual he elegido este libro es porque explica el tema del paciente terminal desde un punto de vista exclusivamente.

Los cuidados paliativos ofrecen una atención integral al enfermo y a su familia en un momento de alta vulnerabilidad física y emocional.
La atención de los enfermos terminales dada por el equipo multidisciplinar de cuidados paliativos se centra en el control y la vigilancia de los síntomas que presenta el enfermo, así como en dar soporte emocional a él y a su entorno más próximo.

El instrumento más útil en esta situación es la búsqueda de una comunicación significativa donde el enfermo pueda sentirse un ser humano a través de la confirmación afectiva.
Esta tarea será el objetivo principal para la enfermería en cuidados paliativos. El cuidado y la atención de los enfermos y de sus familias precisan de altas dosis de sensibilidad, de empatía, de dedicación y de compromiso de soporte.
El encuentro entre un profesional y una persona enferma es un proceso dinámico donde la comunicación es fundamental.
La enfermera debe tener una actitud favorecedora de la comunicación. La empatía y el respeto son características de esta actitud. Ambos son decisivos para colocarse en el lugar del toro y para poder comprender mejor sus emociones y sus expresiones, aunque no sena parecidas a las propias.
La comunicación es el punto de partida para poder desarrollar el abordaje terapeútico desde un punto de vista holístico.

La búsqueda de bienestar siempre se tiene que centrar en los objetivos del propio enfermo y no en el punto d vista unilateral del profesional. En ocasiones se pretende imponer al enfermo la idea de bienestar del cuidados. De ahí la importancia de una entrevista exhaustiva y de una relación basada en la comunicación.
Una de las bases sobre las que debe fundarse el cuidado del enfermero terminal en considerarle vivo, capaz de desear y de decidir en cada momento.
Incluir al enfermo en las decisiones terapéuticas implica considerarlo con autonomía de decidir. Para ellos es preciso buscar un lenguaje sencillo. La información de las malas noticias es un proceso largo. Hace falta tiempo para que el enfermo se adapte a la situación y, más aún, para que le pueda encontrar sentido a lo sucedido.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Bibliografía Tumores. Rosabel Soriano Alcahut 17/10/11

Chicote Carquero S, Durán Fernández Á, Fernández Vázquez I, Iglesias Casals S, Díaza Legido R. El paciente oncológico. En: de la Fuentes Ramos M. Enfermería Médico-Quirúrgica.Vol.1. 2ªed..España: DAE; 2001. p.165-183

He elegido este libro porque explica el tema de los tumores desde un punto de vista enfermero.


Un tumor es cualquier alteración del tamaño de un órgano por la proliferación de células anormales. Los tumores se clasifican en benignos y malignos:





  • Benignos: sus células tienen un crecimiento expansivo y son rodeadas por una membrana de contención o cápsula, crecen de forma lenta y frecuentemente se estaciona su crecimiento e incluso retrocede. No producen metastasis en órganos o tejidos distantes y sólo se consideran una amenaza para la vida dependiendo del lugar donde se localice y por las complicaciones accidentales que pudieran surgir.
  • Malignos: Los tumores malignos son cancerosos. Presentan un crecimiento rápido, infiltrante (pueden invadir y dañar tejidos y órganos cercanos al tumor) y expansivo. Tienen un alto índice mitótico, la detección del crecimiento es muy rara, las metástasis (la propagación del cáncer a otros sitios u órganos en el cuerpo mediante el flujo sanguíneo o el sistema linfático) son frecuentes y son una amenaza para la vida por su progresión, su infiltración y su metastatización.

          Se pueden diferenciar tres grandes bloques:



  1. Epiteliales, se subdividen en dos grupos, según la zona afectada:

                        - Epitelio no glandular: afecta a la zona más superficial, donde las células presenta una forma     más regular. Ejemplo: Los carcinomas con carácter maligno.

                        

                        - Epitelio glandular: cuando se ven afectadas las glándulas. Se denomina adenoma si la tumoración es benigna o adenocarcinoma si es maligna.



    2.   Sarcomas, son todos aquellos tumores localizados en los tejidos de sostén y reciben diferentes nombres según el tejido afectado. Ejemplo: Osteosarcoma, afectación maligna del tejido óseo.



    3.   Embrionarios, son los que tienen su origen en el tejido embrionario. Ejemplo: Retinoblastoma, que tiene origen en la retina.



ETAPAS DE DESARROLLO DE UN TUMOR



  • Mutación genética: Cuando una célula normal sufre una mutación genética que refuerza su tendencia a proliferar, comienza el desarrollo del tumor, y dicha célula queda genéticamente alterada.

  • Hiperplasia: La célula genéticamente alterada y su progenie conservan su apariencia normal, pero se reproducen en exceso, lo que se denómina hiperplasia. Además del crecimiento incontrolado, la progenie de esta célula presenta un aspecto anormal en su morfología y orientación, este fenómeno se denomina displasia. Transcurrido cierto tiempo, se produce otra mutación poco frecuente que altera el comportamiento celular. Las células afectadas muestran anomalías crecientes en su desarrollo y en su aspecto. Se habla de cancer in situ si no ha traspasado ninguna barrera para invadir otro tejido. El tumor puede permanecer así indefinidamente. Sin embargo, algunas células pueden sufrir nuevas mutaciones. Si los cambios genéticos facilitan la invasión de tejido circundante y la posterior entrada de las células en el torrente sanguíneo o en la linfa, se califica entonces la masa tumoral como maligna.

          Las células invasoras pueden iniciar nuevos tumores en otros tejidos u órganos del cuerpo, lo que se denomina metástasis, que puede ser letal si afecta a órganos vitales.



  • Diseminación del tumor: metástasis: Es la diseminación del cáncer hacia tejidos del organismo distantes de la zona donde se inició la alteración celular. Este fenómeno tiene diferentes fases:                 

          - Crecimiento del tumor primario

          - Invasión de las estructuras cercanas: las células cancerosas comienzan por despegarse de su asentamiento primario y rompen la membrana basal. Algunas de estas células invasoras logran atravesar la membrana basal que reviste el vaso sanguíneo y entrar hasta el torrente circulatorio. Arrastradas por la circulación, las células cancerosas pueden llegar a un capilar, fijarse y penetrar e la pared del mismo y crear un tumor secundario, que da lugar a la siguiente fase:

          - Invasión de vasos sanguíneos y de ganglios

          - Diseminación linfática o hematógena: hay cánceres que tienen mayor afinidad para invadir ganglios y extenderse por medio de la vía linfática y otros invaden los vasos sanguíneos y proliferan a través de la vía hematógena.





Los cánceres tienen tendencia a producir metástasis en unos órganos concretos y no en otros. Por ejemplo, la metástasis de los cánceres de piel tienden a invadir los pulmones debido a que estos contienen la primera red de capilares accesible a la salida de muchos órganos.

      



                    




domingo, 9 de octubre de 2011

Bibliografía. Heridas y contusiones. Rosabel Soriano Alcahut. 12/10/11

Rubio Sevilla, J.C. Traumatismos: contusiones, heridas y suturas. En: de la Fuente Ramos M. Enfermería Médico-Quirúrgica. Vol.1. 2ªed.. España: DAE; 2001. p. 57-71.

He elegido este libro porque hace un buen resumen de los traumatismos y se centra en lo concreto.

TRAUMATISMOS

Un traumatismo es cualquier agresión que sufren los tejidos corporales a consecuencia de la acción de agentes físicos o mecánicos. Nos centraremos en contusiones y heridas.

·         CONTUSIONES: Son lesiones que han sido producidas por un golpe con un instrumento mecánico, originando distintas alteraciones, pero sin causar ninguna herida, es decir, sin producir rotura de piel ni mucosas.

La gravedad puede ser variable debido a que las alteraciones que se pueden producir en el organismo son diversas y pueden producirse una o varias, como desgarro muscular, rotura visceral, fractura, etc. Si una lesión afecta a un órgano interno recibe un nombre concreto de la lesión que originan (fractura de radio, hemorragia interna, etc.).

Las contusiones aunque no afectan a la continuidad de la piel, ésta sufre los efectos del traumatismo (eritema, edema, sangrado por rotura vascular, etc.), por lo que puede requerir cuidados locales.

·         HERIDAS: Es una lesión en la que se produce pérdida de continuidad de la piel (solución de continuidad) o de las mucosas que origina el contacto entre el ambiente y el interior, debido a ello existe riesgo de infección por favorecer la entrada de cuerpos extraños.

Normalmente, el agente traumático que produce la herida actúa de fuera hacia dentro, aunque también puede producirse desde el interior hacia fuera debido a la acción de un borde óseo cortante, etc.)



Las heridas presentan tres síntomas principales: dolor, hemorragia y separación de bordes.

-       Dolor: Es producido por la irritación de las terminaciones nerviosas. Su intensidad va a depender de factores como: el agente traumatizante, la inervación de la zona donde se ha producido la herida, la velocidad a la que se ha producido, a la sensibilidad  y también va a variar de una persona a otra debido a que unas personas acusan más el dolor que otras.

-     Hemorragia: Dependiendo de la lesión de los vasos sanguíneos la hemorragia puede ser arterial, venosa o capilar.

-       Separación de bordes: Va a depender del agente traumático, ya que las heridas producidas por un instrumento punzante o cortante producen una escasa separación de bordes en comparación con las heridas contusas, y de las características anatómicas de la zona donde se ha producido la lesión, por ejemplo, en las palmas de las manos los bordes apenas se separan.

Clasificación de las heridas:

-          Por agente causal: Punzantes, Incisas, Contusas, Penetrantes, Heridas de bala, Por avulsión o en colgajo, Por aplastamiento, desgarro o arrancamiento, por mordedura, por asta de toro, heridas por metralla y heridas quirúrgicas.

-          Por el grado de pérdida de sustancia: Erosiones, Abrasiones y úlceras.

-    Por el tratamiento y cuidados enfermeros que precisa: Heridas no infectadas, heridas infectadas y abscesos, heridas perforantes en tórax (neumotórax abierto) y heridas perforantes en abdomen y amputaciones traumáticas (brazo, pierna).





sábado, 1 de octubre de 2011

Bibliografía Infección e inflamación. Rosabel Soriano Alcahut. 03/10/11



BIBLIOGRAFÍA:
Guyton, AC.Tratado de fisiología médica 11ª Ed. Elsevier. Madrid. 2006.

 Basagaña Ricart M. Infección, fiebre, inflamación. En: de la Fuente Ramos M. Enfermería Médico-Quirúrgica. Vol.1. 2ªed.. España: DAE; 2001. p. 32-41.

     He elegido el libro citado en primer lugar porque tiene una visión más desde el punto de vista fisiológico, es decir, una visión más general de la inflamación.

Y el motivo de elegir el segundo libro es porque complementaba al segundo y así he podido tratar varios puntos de la inflamación y la infección.



INFLAMACIÓN:



Cuando se produce una lesión tisular, ya sea debida a bacterias, traumatismos, sustancias químicas, calor o cualquier otro fenómeno, los tejidos lesionados liberan múltiples sustancias que dan lugar a cambios secundarios en los tejidos vecinos no lesionados. Este complejo de cambios tisulares se llama inflamación.



La inflamación se caracteriza por:



  1. La vasodilatación de los vasos sanguíneos locales, con el consiguiente exceso de flujo sanguíneo local. La vasodilatación produce calor y rubor.



  1. El aumento de la permeabilidad de los capilares, lo que permite la fuga de grandes cantidades de líquido hacia los espacios intersticiales. La permeabilidad vascular produce dolor y tumefacción.



  1. A menudo la coagulación del líquido en los espacios intersticiales por cantidades excesivas de fibrinógeno y otras proteínas que salen de los capilares



  1. La migración de granulocitos y monocitos al tejido



  1. La tumefacción de las células tisulares. Algunos de los muchos productos tisulares que provocan estas reacciones son la histamina, la bradicinina, la serotonina, las prostaglandinas, varios productos de reacción diferentes del sistema del complemento, los productos de reacción del sistema de coagulación de la sangre y múltiples sustancias llamadas linfocinas, que liberan los linfocitos T sensibilizados. Varias de estas sustancias activan con fuerza el sistema macrofágico y en pocas horas los macrófagos comienzan a devorar los tejidos destruidos.

Pero, a veces, los macrófagos también lesionan las células tisulares que están todavía vivas.





INFECCIÓN:



La infección por la invasión de microorganismos (bacterias, virus, hongos, protozoos o helmintos) en los tejidos que provocan alteraciones funcionales. Las infecciones pueden producirse en un órgano o en un sistema, en cuyo caso se aplica la terminología dirigida a este: neumonía, infección urinaria…

Si la infección se localiza en la sangre recibe el nombre de bacteriemia. Cuando sólo se produce una respuesta del sistema inmunitario pero no alteraciones clínicas recibe el nombre de infección subclínica.



Para que se produzca el desarrollo de una infección es necesario una fuente de microorganismos, un huésped susceptible y un medio de trasmisión para dicho microorganismo. No todos los huéspedes tienen la probabilidad de desarrollar una infección depende de factores como la edad, las vacunas, la capacidad del sistema inmunitario para contrarrestar los efectos del microorganismo etc.

Ambos procesos, tanto la infección como la inflamación pueden estar relacionados, debido a que una infección local producida por una lesión en la piel provoca una respuesta inflamatoria.




viernes, 23 de septiembre de 2011

Bibliografía. Valoración del paciente en enfermería. Rosabel Soriano Alcahut. 26/09/11

Brunner L, Suddarth D. Enfermería Medicoquirúrgica. 10ªed..México: McGraw-Hill Interamericana; 2007. p. 39-40

He elegido este libro porque me parecía muy completo para tratar un tema tan extenso como la valoración de enfermería y me permitía hacer una síntesis óptima de este proceso.

La valoración de los datos recopilados se realiza a través de antecedentes clínicos y valoración del estado de salud. Además, es indispensable la vigilancia continua para estar consciente de las necesidades del paciente y la eficacia de la atención de enfermería que se proporciona.

Anamnesis de enfermería
Se elabora con el fin de identificar el estado del paciente, y la mejor forma de obtenerla es a través de una entrevista planeada. Consiste en una conversación con el paciente dirigida a recabar información acerca de él. La actitud que adopte la enfermera con su interlocutor es el factor que determinará en gran medida el volumen y calidad de la información que se recopile. El logro de una relación de confianza y respeto mutuos precisa la capacidad de transmitir al enfermo interés sincero por él.
Es posible recurrir a distintos modelos para adquirir los datos de valoración, como los patrones de Maslow. La información que se recaba se relaciona con las necesidades del paciente, ya sean físicas, psicológicas, sociales, emocionales, intelectuales, de desarrollo, culturales o espirituales.

Valoración de la salud
La valoración de la salud o valoración física se lleva a cabo antes, durante o después de obtener la anamnesis, lo cual depende del estado físico y emocional del paciente, y de las prioridades inmediatas que dicte la situación.
La finalidad de la valoración inicial del estado de salud consiste en identificar los parámetros de funcionamiento físico, psicológico y emocional que indiquen la presencia de necesidades de salud. Tal valoración requiere que se utilicen los sentidos de la visión, la audición, el tacto y el olfato, así como las técnicas y habilidades apropiadas del entrevistador.

Otros componentes de la base de datos
Es necesario obtener información procedente de otras fuentes, como son familiares del paciente, del personal de salud y datos de su historial clínico. Sin importar el orden de los acontecimientos, la enfermera emplea todas las fuentes disponibles de información para completar la valoración inicial.