Este blog es realizado por estudiantes de Grado de Enfermería de la Facultad de Enfermería de Albacete y está dedicado a la asignatura de Médico-Quirúrgica.
En este blog iremos plasmando todos los trabajos y progresos realizados durante el curso, esperamos que os guste y os sea muy útil.

Componentes del grupo:


-Sacramentos Martínez Morcillo
-Nieves Moratalla Escribano
-Gema Pérez López
-Rosa M. Roldán Belmonte
-Indalencio Miguel Sánchez Onrubia
-Rosabel Soriano Alcahut



“La enfermería es un arte, y si se pretende que sea arte, requiere una devoción tan exclusiva, una preparación tan dura, como el trabajo de un pintor o escultor, pero… ¿cómo puede compararse la tela muerta o el frío mármol con el tener que trabajar con el cuerpo vivo, el templo del Espíritu de Dios? La enfermería es una de las Bellas Artes, casi diría, la más bella de las Artes” (Florence Nightingale; 1820-1919)

El legado de Florence Nightingale, la dama de la lámpara, ha trascendido más allá de lo que ella hubiera imaginado y es una de las figuras más recordadas y respetadas de la historia de la enfermería.
Mostrando entradas con la etiqueta T.C. Nieves Moratalla Escribano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta T.C. Nieves Moratalla Escribano. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de noviembre de 2011

Bibliografía (trabajo de campo Nº 4). Nieves Moratalla Escribano

Bibliografía: De Miguel V. M., Oteiza M.F., Hemorroides. En: Parrilla P.P., Landa G.J.I. Cirugía AEC. 2º Ed. Madrid: EDITORIAL MÉDICA PANAMERICANA, S.A.; 2010. p. 559-563.
He elegido este libro porque nos habla de las últimas técnicas en cirugía entre ellas en cirugía del aparato digestivo y me he centrado en este tema, hemorroides, porque es una de las partes del trabajo que me corresponden.
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO DE LAS HEMORROIDES
Actualmente se considera que las hemorroides son el prolapso de las estructuras del canal anal, debido a la ruptura de las fibras del músculo de Treiz (músculo de la submucosa anal). La prevalencia de la patología hemorroidal es del 5-36%. La mayoría de estas personas va a estar asintomática o a responder a tratamiento conservador ( dieta-modificación del estilo de vida y tratamiento médico, tratamientos instrumentales  mediante inyecciones esclerosantes y fotocoagulación). Sólo un 5-10% de estos pacientes requerirá cirugía.
Tratamiento quirúrgico:
Está indicado en pacientes con hemorroides sintomáticas en grado tres y cuatro que no hayan respondido al tratamiento conservador, con patología perianal asociada (fisura, fístula, colgajos cutáneos grandes) y trombosis hemorroidal.
Actualmente existen dos tipos de opciones quirúrgicas: la hemorroidectomía y la hemorroidopexia.
La hemorroidectomía tiene como finalidad eliminar los tejidos enfermos, y puede ser realizada con una gran variedad de técnicas e instrumentos. Los más utilizados son la técnica de Milligan-Morgan (abierto), en la que después después de resecar el anodermo, tejido hemorroidal y mucosa rectal, se deja el defecto de la piel abierto para que cicatrice por segunda intención en 4-8 semanas; y el Ferguson (cerrado), donde se realiza el cierre primario del defecto de la piel.
La hemorroidopexia es una técnica cuya finalidad es la exéresis de la parte del prolapso mucoso y la fijación del mismo en el interior del canal anal, mediante una máquina de autosutura.
Los cuidados postoperatorios de ambas técnicas incluyen la administración de  antiinflamatorios y analgésicos y utilizar formadores de heces para conseguir un bolo fecal de menor consistencia.
Las complicaciones del tratamiento quirúrgico son la retención urinaria, la hemorragía inmediata, la estenosis, y la incontinencia. La hemorroidectomía está asociada a dolor postoperatorio.





domingo, 6 de noviembre de 2011

Bibliografía (trabajo de campo Nº 3). Nieves Moratalla Escribano

Bibliografía: Force S.E., Oto C.I. Dificultades en la eliminación intestinal. En: Force S.E., Oto C.I. Enfermería medico-quirúrgica III, necesidades de nutrición y necesidades de eliminación. Barcelona: Masson-Salvat; 1993: 221-249.
He elegido este libro y este tema porque hasta ahora no había hablado en mis bibliografias de este tema y me parece que es una patología muy frecuente.
ABSCESO ANORRECTAL. Cuidados de enfermería en el paciente sometido a cirugía anorrectal:
El absceso anorrectal es una colección purulenta localizada en los espacios pararrectales  causada normalmente por E.coli. Los abcesos pueden ser superficiales (afectan la región perianal), que se manifiestan por tumefacción, enrojecimiento y dolor en la región perianal y a veces con fiebre, y profundos (isquiorrectales, submucosos, intramusculares y pelvirrectales), no suelen presentar signos externos de inflamación, pero sí fiebre, tenesmo, dolor de difícil localización, a menudo síntomas tóxicos y a la palpación una tumoración dolorosa y fluctuante. Tb pueden producir síntomas urinarios ( por proximidad con las vías urinarias ).
El tratamiento es quirúrgico: se realiza una incisión y drenaje del abceso. Se puede complicar apareciendo una fístula anorrectal persistente.
 Cuidados de enfermería sometido a cirugía anorrectal :
Se administran enemas de limpieza 1 o 2 horas antes de la intervención, para mantener limpio el conducto anal.
Durante las primeras 24 horas se debe examinar frecuentemente la región anal en busca de hemorragía.
Hay que controlar la diuresis y observar al paciente en busca de signos de retención urinaria. El paciente puede tener dificultad para orinar debido a un espasmo reflejo del esfínter del cuello de la vejiga y el miedo al dolor.
Realizar la higiene de la zona perianal con agua templada 3 o4 veces al día y siempre que el paciente efectúe una deposición, el paciente hará por si mismo baños de asiento. Secar suavemente la zona con gasas o compresas, y explicar que no se debe utilizar papel higiénico.
Si el paciente presenta estreñimiento, algo habitual porque después de la cirugía se inhibe el reflejo defecatorio por miedo al dolor, se emplearán laxantes suaves hasta que se haya producido la cicatrización de la herida.
Colocar al paciente en posición cómoda, en decúbito lateral, y estimularle para que se levante y camine lo antes posible.
Importante mantener la intimidad del paciente mientras se realizan las exploraciones y las curas y también es importante enseñar al paciente los cuidados que debe seguir en su domicilio referentes a la higiene, dieta, laxantes….

Bibliografía (trabajo de campo Nº 2). Nieves Moratalla Escribano

BIBLIOGRAFÍA: Baily R. E. Lloyd Z. M. Claire M. L. Neeson D. J. Digestivo. En: Baily R. E. Lloyd Z. M. Claire M. L. Neeson D. J.  Manual de la Enfermería. Barcelona. OCÉANO GRUPO EDITORIAL, S.A.; 217-227

He elegido este libro porque  me indica de forma sencilla los diferentes tipos de cirugía intestinal.

El objetivo de la resección intestinal es la extirpación de un segmento intestinal afectado u obstruido, con una posterior anastomosis de los extremos sanos y la reanudación de la función intestinal normal.
La colostomía consiste en la exteriorización de un segmento del intestino grueso través de una abertura en la piel abdominal (estoma). Puede hacerse: una colostomía temporal, si existe la posibilidad de que el intestino se restablezca al dejarlo en reposo y una colostomía permanente, con la desviación definitiva del contenido fecal hacia el exterior ( p.e. en el cáncer de colon o recto)
En una cecostomía, se abre la parte inferior del colon derecho (ciego) y se introduce una sonda para descomprimir el intestino.
La colostomía de asa o transversal puede ser tanto temporal como permanente. Se realiza con frecuencia en casos de urgencia. Se lleva un asa del colon transverso hasta la piel. Se realiza en la pared una incisión no dolorosa para la evacuación fecal.
En la colostomía de Hartmann se reseca un segmento del colon descendente o sigmoide. El extremo proximal del intestino seccionado se lleva hacia el abdomen como en cualquier colostomía. El extremo distal se puede exteriorizar como una fístula mucosa o bien puede ser suturado y colocado de nuevo en el interior del abdomen.
La resección abdominoperineal con colostomía sigmoide normalmente se lleva a cabo cuando existe un carcinoma situado próximo al ano. Se realiza una colostomía y se reseca totalmente el ano y el recto. Se practica una colostomía y se reseca totalmente el ano y el recto, dejando una herida perineal.
La ileostomía se lleva hasta la piel un extremo del íleon. Se suele asociar a la colectomía total de las heces. A veces se realiza como una desviación temporal, que suele tratarse de una ostomía permanente.
La ileostomía continente (bolsa de kock) consiste en hacer una bolsa que sirva como reservorio del material fecal con una asa del íleon, antes de que éste salga por la ileostomía. Se forma una válvula que evite el escape de material a partir del estoma.
El conducto ileal o desviación urinaria puede practicarse cuando se extirpa la vejiga urinaria o es preciso evitar el contacto de la orina con la vejiga urinaria. Se reseca el ileón y se separa un segmento del mismo, cerrando uno de sus extremos y llevando el otro hasta la piel para formar un estoma ileal. A la par, se implantan los uréteres en el segmento ileal, formando una desviación para la orina.
La resección anorrectal, con o sin reservorio ileal pélvico, es un método más reciente en que se extirpa la mucosa rectal del segmento afectado y el ano, dejando intacta la pared rectal y el esfínter anal.
En estas cirugías los cuidados de enfermería en el preoperatorio se centran en realizar una preparación general del paciente, prestando atención a su estado nutricional, al equilibrio electrolítico, se prescribe una dieta con alto contenido calórico y baja en residuos o líquida. Se prepara el intestino con enemas y se suele prescribir antibióticos para la eliminación de la flora intestinal. Se debe proporcionar soporte emocional al paciente, dando toda la información necesaria. Se puede indicar la colocación de una sonda nasogástrica y la colocación de sondaje vesical. La enfermera debe solicitar al cirujano que señale la localización adecuad para situar el estoma, a fin de realizar las preparaciones oportunas.
Los cuidados enfermeros postoperatorios se centran en los principios generales de cuidados postoperatorios, en la auscultación de los ruidos intestinales, en aspiración nasogástrica o nasointestinal, en la medición precisa de entradas y salidas de líquidos, reanudación de la dieta de forma gradual, prevención de la contaminación de la herida, cuidados de la ostomía y soporte emocional.


miércoles, 12 de octubre de 2011

Bibliografía (trabajo de campo). Nieves Moratalla Escribano

Bibliografía:
Tejero C. Tumores del intestino delgado. Tumores del colon. Colostomias. En: Arias J, Aller MA, Arias JI, Aldamendi I. Enfermería Medico-Quirúrgica II.Madrid:Tebar;2000:70-82

He elegido este libro y este capítulo porque nos habla de una de las patologías más frecuentes del tubo digestivo y cuyo tratamiento de elección es la cirugía,
El Cáncer de colon:

TRATAMIENTO QUIRÚRGICO EN EL CÁNCER DE COLON:

El cáncer de colon es el cáncer más frecuente del tubo digestivo, generalmente el adenocarcinoma, sobre todo, a partir de los 60 años de edad. Normalmente favorecido como consecuencia de una dieta rica en grasas y pobre en residuos, aunque también influyen factores hereditarios y lesiones precancerosas.
La extensión del cáncer de colón puede ser local, linfática (con invasión de ganglios linfáticos), hemática (metástasis a distancia, sobre todo, en hígado y pulmón), por siembra peritoneal, o por implantación intraumbilical en otros puntos. Según su extensión se clasifica en cuatro estadios de Dukes: A (limitado a la pared del intestino), B (extendido a tejidos extracólicos), C (metástasis en ganglios linfáticos), D (metástasis a distancia).El pronóstico va empeorando con estos estadios.
Las manifestaciones clínicas más habituales del cáncer de colon son: estreñimiento, diarrea, dolor abdominal, alteraciones en las características de las heces (presencia de sangre), pérdida de peso, astenia, anorexia…
El único tratamiento que puede pretender una intención curativa del cáncer de colon es el tratamiento quirúrgico, que implica la extirpación del tumor y de sus vía de diseminación linfática regional, por lo tanto, siempre es necesario sacrificar zonas amplias del colon. Inmediatamente después de la extirpación del tumor se hace una reconstrucción de la continuidad intestinal mediante una anastomosis intestinal.
En el cáncer las resecciones del colon se pueden dividir en tres tipos:
-          Hemicolectomía derecha: Se extirpa el ciego, colon ascendente y parte del transverso. Se realiza una anastomosis del ilion al colon.
-          Colectomía transversa: Se extirpa el colon transverso y se hace una anastomosis colocólica.
-          Hemicolectomía izquierda: Se extirpa parte del transverso, colon descendente y sigma, con anastomosis colorrectal.
También se puede hacer cirugía laparoscópica para la resección de los tumores de colon. La ventaja con respecto a la cirugía convencional, es que el paciente presenta menos dolor postoperatorio y una recuperación con menor estancia hospitalaria.
Para evitar las complicaciones sépticas y fugas anastomóticas postoperatorias, se debe hacer una buena preparación intestinal preoperatoria (preparación mecánica), mediante la administración oral, el día anterior a la cirugía, de tres o cuatro litros de solución de polietilenglicol, que tiene un efecto de arrastre y limpieza para disminuir el contenido fecal y bacteriano del colon. Además se realiza la  administración preoperatoria de antibióticos paraenterales.

Según el estadio de la neoplasia se planificará un tratamiento adyuvante, tras la cirugía, normalmente quimioterapia, sobre todo en los estadios B más evolucionados, los C y los D.